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Solicitud Documentada al Papa Francisco a solicitar para el restablecimiento del Diaconado de Mujeres

Nota explicativa. Todos los ministerios ordenados deben estar abiertos a las mujeres tanto como a los hombres. Por otra parte, los ministerios deberían reformarse en armonía con la visión de Jesús y las exigencias de nuestro tiempo. Nuestra Solicitud simplemente pide el primer paso que deberá adoptar para la restauración del diaconado de mujeres.

Su Santidad Papa Francisco
Palacio Apostolico
00120 Via del Pellegrino
Ciudad del Vaticano

Septiembre 3 de 2015

Fiestas de Santa Febe y San Gregorio Magno

Querido Papa Francisco:
Con todo respeto, le pedimos que restablezca en nuestra Iglesia católica romana la ordenación diaconal para las mujeres. ¿Qué mejor manera de recibir al Espíritu y responder a los signos de los tiempos que dando esta libertad y reconociendo esta dignidad a las mujeres por el bien de todos, en igualdad y fraternidad?
Los estudios contemporáneos muestra que decenas de miles de mujeres brindaban servicios como diaconisas ordenadas durante el primer milenio de la Iglesia, en Italia, Grecia, Galia, Asia Menos, Palestina y Egipto; asimismo, queda claro, desde el punto de vista de la evidencia histórica, que recibían la ordenación diaconal plena –orden ‘sacramental’, en lenguaje teológico actual. He aquí una oración del 780 A. D.:

Santo y Omnipotente Señor, por el nacimiento de vuestro Hijo de una Virgen según la carne, habeis santificado al sexo femenino. Vos concedéis no solo a los hombres, sino también a las mujeres, la gracia de vuestro Espíritu Santo. Os rogamos, Señor, que miréis a vuestra sierva, guiadla en la tarea de su diaconado y derramad sobre ella el don rico y abundante de vuestro Espíritu Santo.

Códice Barberini Gr.336

Muchos documentos confirman que estas ordenaciones se hacían por imposición de las manos del Obispo y tenían lugar en el santuario, frente al altar y durante la liturgia de la Eucaristía, inmediatamente después de la Anáfora, exactamente igual que para la ordenación de los diáconos, los presbíteros y los obispos varones. Varios de sus predecesores autorizaron sacramentarios que contenían las oraciones para la ordenación de las diaconisas.

Actualmente, no debería aceptarse en nuestra Iglesia católica romana la razón por la que en la Edad Media se suprimió el diaconado de las mujeres: la fobia relacionada con la menstruación y la falacia de que las mujeres son innatamente inferiores a los hombres.
La necesidad del ministerio de las diaconisas está a la vista en todos los países. Ojalá sean sus manos las primeras en restaurar la dignidad diaconal a las mujeres.
Aprovechamos esta ocasión para expresarle nuestra consideración y aprecio en Cristo.

Luca Badini Confalonieri
Director de investigación, a nombre de los fideicomisos, los patrocinadores y el personal del Instituto Wijngaards.

Documentación

Los cambios sociales y culturales están brindando a las mujeres de nuestro tiempo la oportunidad de desempeñar roles muy importantes en muchas áreas de la vida. Esto también afecta a las comunidades cristianas de todo el mundo. En la Iglesia católica romana hay una necesidad urgente de reconocer los importantes ministerios pastorales ya  desempeñados por mujeres y de invitar a otras a que asuman responsabilidades semejantes.

Para que la Iglesia católica romana enfrente este reto de manera adecuada, le solicitamos urgentemente restablecer la ordenación de mujeres en el ministerio diaconal que existía en el primer milenio de la Iglesia.

Diaconado de mujeres en el pasado

Durante aproximadamente mil años las diaconisas preparaban a las catecúmenas para el bautismo. Las ungían  en la misma  ceremonia bautismal[1]http://www.womendeacons.org/intro/deac_bap.shtml. y  asistían a las mujeres que eran miembros de la congregación en los servicios eclesiásticos. Visitaban a las enfermas y les llevaban el viático.[2]http://www.womendeacons.org/intro/deac_apo.shtml. Ungían a las moribundas y se ocupaban del funeral  de la difunta. En ausencia del diácono, ellas asistían al prebítero en el altar cuando estaba celebrando la Eucaristía.[3]http://www.womendeacons.org/intro/deac_alt.shtml.

Las investigaciones han demostrado que decenas de miles de mujeres servían como diaconisas plenamente ordenadas en las Iglesias locales durante diez largas centurias. Algunas de ellas ejercían el ministerio en Italia[4]http://www.womendeacons.org/minwest/list_italy.shtml. y la Galia[5]http://www.womendeacons.org/minwest/gaul_overview.shtml., pero la mayoría vivía y cumplía sus funciones  en Grecia,[6]http://www.womendeacons.org/history/list_greece.shtml. Asia Menor,[7]http://www.womendeacons.org/history/list_asia.shtml. Siria,[8]http://www.womendeacons.org/history/list_arm_syria.shtml. Palestina y Egipto.[9]http://www.womendeacons.org/history/ list_pal_egypt.shtml. No se debe olvidar que estos últimos lugares eran regiones orientales de la Iglesia cristiana antes del cisma de 1054 A.D.

El rito de ordenación de las diaconisas

La ordenación de las diaconisas era claramente una ordenación real, ‘sacramental’, para usar el término actual[10]La distinción entre ‘un sacramento’ y ‘un sacramental’no surgió hasta el siglo XII. Hugo de San Víctor (1096-1141) fue el primero en comparar ‘el sacramento menor’ y ‘los sacramentos a través de los cuales se encuetra principalmente nuestra salvación’. Pedro Lombard (1100-1160) acuñó el término ‘sacramentales’ en oposición a los ‘siete sacramentos’. Sin embargo, el cambio de terminología no niega el valor de las ordenaciones en la Iglesia primitiva., y en esencia idéntica a la ordenación de los diáconos. El rito se ha preservado en manuscritos antiguos como el de Barberini Gr 336 (780 A.D.)[11]http://www.womendeacons.org/rite/deac_gr1.shtml., el de Besarión (1020 A.D.)[12]http://www.womendeacons.org/rite/deac_gr2.shtml., los manuscritos del Vaticano Gr 1872 (1100 A.D.)[13]http://www.womendeacons.org/rite/deac_gr3.shtml.,  los de Coislin Gr 213 (1050 A.D.)[14]http://www.womendeacons.org/rite/deac_gr5.shtml.  y el Códice Vaticano Syr 19.[15]http://www.womendeacons.org/rite/deac_syr.shtml.

Los siguientes hechos dejan en claro que el rito confería a las diaconisas  una ordenación plena equivalente a la de los diáconos:

  • La diaconisa, exactamente igual que su contraparte masculina, era ordenada por el Obispo, quien imponía sus manos sobre ella mientras invocaba al Espíritu Santo: “Santo y Omnipotente Señor, por el nacimiento de vuestro Hijo de una Virgen según la carne, habeis santificado el sexo femenino. Vos concedéis no solo a los hombres, sino también a las mujeres, la gracia de vuestro Espíritu Santo. Os rogamos, Señor, que miréis a vuestra sirvienta, guiadla en la tarea de su diaconado y derramad sobre ella el don rico y abundante de vuestro Espíritu Santo”.[16]Véase el Códice Barberini Gr. 336 (78 A. D.) : http://www.womendeacons.org/rite/deac_gr1.shtml
  • Todavia con las manos sobre la mujere, el Obispo pronunciaba una segunda oración de ordenación, la ecfonesis, característica únicamente de las tres órdenes mayores: el episcopado, el presbiterado y el diaconado.
  • Antes de la ordenación, tanto de los diáconos como de las diaconisas, el obispo declaraba públicamente su intención de ordenar a los candidatos para que sean diáconos en estado de ‘Gracia Divina’, como solo sucede para las órdenes mayores.
  • La ordenación tanto de los diáconos como de las diaconisas tenia lugar en el santuario, delante del altar, durante la liturgia de la Eucaristía y en un momento muy solemne, o sea,  después de la sagrada Anáfora, exactamente igual que para la ordenación de los diáconos, presbíteros y obispos. En contraste, las llamadas órdenes menores como el lectorado y el subdiaconado se impartían por la simple impoisición de las manos, fuera del santuario y no durante la Eucaristía.
  • Tanto los diáconos como las diaconisas recibían la estola, el diakonikon, como signo de su rango eclesiástico.
  • Durante el rito de ordenación, el Obispo entregaba el cáliz a la diaconisa, exactamente igual que lo hacía con los diáconos, lo que indica que los diáconos de ambos sexos tenían igual autoridad para dar la comunión.[17]El significado de esta característica se explica en: http://www.womendeacons.org/rite/hobart.shtml.

Estas características convencen a la gran mayoría de los estudiosos de que el rito era una verdadera ordenación que dejaba establecido el orden mayor de diácono para las mujeres, en la misma medida que para los hombres.[18]D. Ansorge, ‘Der Diakonat der Frau. Zum gegenwärtigen Forschungsstand’, („El diaconado de la mujer. Acerca del estado actual de la investigación“) en T. Berger y A. Gerhards (eds.), Liturgie und Frauenfrage,(La literugia y la cuestión de la mujer) St. Odilien 1990, pp. 31-65, aquí pp. 46-47; M-J. Aubert, Des Femmes Diacres. Un nouveau chemin pour l’Eglise, (Las mujeres diáconos. Un nuevo camino por la Iglesia) Paris 1987, p. 105; Chr. Bottigheimer, ‘Der Diakonat der Frau’, (El diaconado de la mujer) Münchener Theologische Zeitschrift (Revista Teológica de Munich) 47 (1996) 3, pp. 253-66, aquí p. 259; Y. Congar, ‘Gutachten zum Diakonat der Frau’, (Dictamen sobre el diaconado de las mujeres) en Synode. Amtliche Mitteilungen der Gemeinsamen Synode der Bistümer in der Bundesrepublik Deutschland, (Sínodo. Comunicaciones Oficiales del Sínodo Común del Obispado), Munich 1973, num. 7, pp. 37-41, aquí p. 37; H. Frohnhofen, ‘Weibliche Diakone in der friihen Kirche’ (Diakonado femenino en la Iglesia primitiva), Studien der Zeit (Estudios Actuales) 204 (1986) pp. 269-78, aquí p. 276; R. Gryson, The Ministry of Women in the Early Church, (El ministerio de las mujeres en la Iglesia primitiva) Collegeville 1976; originalmente Le ministère des femmes dans l’Eglise ancienne, (El ministerio de las mujeres en la antigua Iglesia) (El Gembloux 1972, pp. 117-18; P. Hofrichter, ‘Diakonat und Frauen im kirchlichen Amt’, (El diaconado de las mujeres en la misión de la Iglesia) Heiliger Dienst (Servicios Sagrados) 50 (1996) 3, pp. 140-58, aquí pp. 152-4; P. Hünermann, ‘Theologische Argumente fur die Diakonatsweihe von Frauen’, (Argumentos teológicos para la ordenación de las mujeres) en Diakonat. Ein Amt fur Frauen in der Kirche – Ein Frauengerechtes Amt?, (Diakonado. Una misión para mujeres en la Iglesia – ¿Una misión justa para las mujeres?) Ostfildern 1997, pp. 98-128, aquí p. 104; A. Jensen, ‘Das Amt der Diakonin in der kirchlichen Tradition des ersten Jahrtausends’,(La misión de la diaconisa en la tradición eclesiástica del primer milenio) en Diakonat. Ein Amt fur Frauen in der Kirche – Ein frauengerechtes Amt?, (Diakonado. Una misión para mujeres en la Iglesia – ¿Una misión justa para las mujeres?) Ostfildern 1997, pp. 33-52, aquí p. 47; K. Karidoyanes Fitzgerald, Women Deacons in the Orthodox Church, (Diaconisas en la Iglesia Ortodoxa) Brookline 1998, pp. 120-121; D. Reininger, Diakonat der Frau in der einen Kirche, (Diakinado de la mujer en una iglesia) Ostfildern 1999, pp. 97-98; E. Theodorou, ‘The Institution of Deaconesses in the Orthodox Church and the Possibility of its Restoration’, (La Institución de las Diaconisas en la Iglesia Ortodoxa y la Posibilidad de su restauración) in G. Limouris (ed.), The Place of Women in the Orthodox Church and the Question of the Ordination of Women (Katerini, Greece, 1992), ( El lugar de la mujer en la Iglesia Ortodoxa y la cuestión de la ordenación de las mujeres) pp. 207-238; aquí pp. 212-213; A. Thiermeyer, ‘Der Diakonat der Frau’, (El diaconado de mujer) Theologisch Quartalschrift (Revista Teológica Trimestral)( 173 (1993) 3, pp. 226-36, aquí pp. 230-31; C. Vagaggini, ‘L’Ordinazione delle diaconesse nella tradizione greca e bizantina’, (La ordenación de las diaconesas en la tradición griega y bizantina) Orientalia Christiana Periodica (Publicaciones Cristianas Orientales) 40 (1974), pp. 145-89, aquí pp. 169-73; John Wijngaards, The Ordained Women Deacons of the First Millennium, (Las mujeres ordenadas como diáconos en el primer mienio) Canterbury Press 2011, pp. 112-121; Phyllis Zagano, Holy Saturday. An Argument for the Restoration of the Female Apostolate, (Sabado Sagrado. Argumento a favour de la restauración del apostolado femenino) NuevaYork 2000, pp. 98-102.

Confirmación en la tradición

Una contundente evidencia demuestra que, al menos en la parte oriental de la Iglesia, las mujeres eran totalmente aceptadas como ministras durante todo el primer milenio.

En las Sagradas Escrituras leemos: “Febe, nuestra hermana, que es diácono [diakonos] de la iglesia de Céncreas” (Romanos 16, 1-2). Y los investigadores le atribuyen un verdadero ministerio.[19]G. Lohfink, ‘Weibliche Diakone im Neuen Testament’,(Diácono femenino en el Nuevo Testamento) en G. Dautzenberg et al. (ed.), Die Frau im Urchristentum, (La mujer en el Cristianismo Primitivo) Freiburg 1983, pp. 320-338.  En 1 Timoteo 3,8-11 encontramos la indicación: “Los diáconos [diakonous] tienen que ser serios, confiables en su palabra, no entregados al vino, no avaro con el dinero . . . .  Las mujeres, de igual modo, debían ser respetables, sin chismorreos, discretas y dignas de confianza en todo”.

El que esta última oración se refiere a diconisas y no a las esposas de los diáconos se desprende de una lectura atenta del texto griego y se confirma por la interpretación de los primeros Padres Griegos de la Iglesia.[20]J. Roloff, Der Erste Brief an Timotheus, (La primera carta a Timoteo) Neukirchen (Nueva Iglesia) 1988, p. 164; H. Merkel, Die Pastoralbriefe,(Cartas Pastorales) Gotingia 1991, p. 31; L. Oberlinner, Die Pastoralbriefe, (Cartas Pastorales) Freiburg 1994, pp. 139-142.

El Primer Concilio de Nicea (325 A. D.), al  declarar inválido el diaconado de mujeres en la secta de Pablo de Samosata “porque esas mujeres no habían recibido la imposición de manos”,  reconocía implícitamente el diaconado de las mujeres como un orden válido en la Iglesia.[21]http://www.womendeacons.org/history/can_nic1.shtml.  El Concilio de Calcedonia (451 A. D.) impuso una edad minima para las diaconisas,  tal como se hacía en el caso de los  diáconos y sacerdotes, requisito que fue ratificado en el Concilio de Trullo (692 A. D.).[22]http://www.womendeacons.org/history/deac_cls.shtml.

El ministerio de las diaconisas es mencionado o elogiado por Padres de la Iglesia como San Clemente de Alejandría (150-216),[23]Stromata 3,6,53:3-4; GCS 52, 220, 2-25. Orígenes (185-255),[24]Orígenes, Commentary on Romans (Comentario sobre Romanos) 10,17; J. P. Migne, Patrologia Graeca, (Patrología Griega) vol. 14, 1278 A-C. El texto se ha conservado en latín, pero R. Gryson (Ministry, p. 31, 134) (Ministerio) muestra que la frase ‚mujeres diáconos‘ tiene que haber sido en griego: ‘γυναικες διακονους’ (mujeres diáconos). Epifanio de Salamina (315-403),[25]Panarion 75, 1-4; J. P. Migne, Patrologia Graeca, (Patrología Griega) vol. 42, col. 744-45; GCS 37 (1933) p. 478; Summary of Faith (Resumen de Fe) 21; J. P. Migne, Patrologia Graeca, (Patrología Griega) vol. 42, cols. 824-25; GCS 37 (1933) p. 522. San Basilio de Cesarea (329-379),[26]‘Letter to Amphilochius on the Canons’, Lett. (Epístola de Anfiloquio sobre cánones) 199, can. 44; R. I. Deffarari (ed.), Saint Basil. The Letters, (Epístolas) vol. 3, London 1930, p. 130. San Juan Crisóstomo (344-407),[27]‘Homily 11,1 on the First Letter to Timothy ch. 3’ (Homilía 11,1 sobre la Primera Epísotla a Timoteo Cap. 3); J. P. Migne, Patrologia Graeca, (Patrología Griega) vol. 62, col. 553. San Gregorio de Nisa (335-394)[28]‘On the Life on St. Macrina’ (Sobre la vida de Santa Macrina); J. P. Migne, Patrologia Latina, (Patrología Latina) vol. 46, cols. 960-1000; aquí cols. 988-290; traducción al inglés de W.K. Lowther Clarke, The Life of St. Macrina (La Via de Santa Macrina), Londres 1916; P. Wilson-Kastner, ‘Macrina: virgin and teacher’ (Macrina: virgin y maestro), Andrews University Seminary Studies (Estudios Seminaristas de la Universidad Andrews) 17 (1979), 105-117. y muchos otros.[29]J. Wijngaards, The Ordained Women Deacons of the Church’s First Millennium (Las mujeres ordenadas como diáconos del primer milenio de la Iglesia), Canterbury Press 2012, pp. 179-189.

Exactamente igual que a  los diáconos, se hace mención extensa a las diaconisas en Manuales de Pastorales como la Didascalia de los Apóstoles (Doctrina de los doce Apóstoles) (ca. 380 A. D.)[30]Alistair Stewart-Sykes, The Didascalia Apostolorum : English Version, Studia Traditionis Theologiae: Explorations in Early and Medieval Theology (La Doctrina de los Apóstoles: Versión en inglés, Estudios de las tradiciones: Exploraciones en la Teología Antigua y Medieval vol. 1 (Turnhout: Brepols Editores, 2009). Versión Latina en: E. Tidner, Didascaliae Apostolorum, Canonum ecclesiasticorum, Traditionis apostolicae versiones latinae, (Doctrinas de los Apóstoles, de los Cánones de la Iglesia, de la Tradición Apostólica en version Latina), Berlin 1963. Véase también R. H. Connolly, Didascalia Apostolorum, the Syriac Version translated and accompanied by the Verona Latin Fragments (Doctrina de los Apóstoles, Versión (Doctrina de los Apóstoles, version siríaca traducida y con adjuntos de los Fragmentos en Latín de Verona , Oxford 1929. y las Constitutiones Apostolicae[31]J. Mayer, Monumenta de viduis diaconissis virginibusque tractantia (Tratado sobre monumentos a diaconisas viudas y vírgenes), Bonn 1937, pp. 18-26; Apost. Const. VIII, 28,5; F.X. Funk, Didascalia et Constitutiones Apostolorum (Doctrina y Constituciones de los Apóstoles) , vol I, Paderborn 1905, p. 530.. Esta doctrina contiene los antiguos ritos de ordenación de los obispos, sacerdotes y diáconos, incluyendo a las diaconisas.[32]Una vez más, la mayoría de los comentaristas consideran que fueron ritos válidos de ordenación). Véase D. Ansorge, Diakonat der Frau (Diaconado de la mujer) pp. 46-47; M-J. Aubert, Femmes Diacres (Mujeres Diáconos) p. 105; Ch. Böttigheimer, Der Diakonat (El diaconado) p. 259; Y. Congar, Gutachten zum Diakonat (Dictamen sobre el diaconado) p. 37; H. Frohnhofen, Weibliche Diakone (Diáconos femeninos) p. 276; R. Gryson, Ministry (El ministerio) pp. 117-118; P. Hofrichter, Diakonat und Frauen (Diaconado y mujeres) pp. 152-154; P. Hünermann, Theologische Argumente (Argumentos teológicos) p. 104; A. Jensen, Das Amt (El servicio). 59; D. Reininger, Diakonat der Frau (Diaconado de la mujer) pp. 97-98; A. Thiermeyer, Der Diakonat (El diaconado) pp. 230-231; C. Vaggagini, L’Ordinazione (La ordenación) pp. 169-173.  La Legislación de la Iglesia, como la del Emperador Teodosio (390 A. D.)[33]Derecho XVI, 2, 27; J. Mayer, Monumenta de viduis diaconissis virginibusque tractantia (Tratado sobre monumentos a diaconisas viudas y vírgenes), Bonn 1937, p. 16. y la del Emperador Justiniano I (529-564)[34]Tratado sobre monumentos a diaconisas viudas y vírgenes, 6, 6 § 1-10; Novella 123, 30; Novella 131, 23; R. Schoell y G. Kroll (ed.), Corpus Iuris Civilis (Cuerpo de Derecho Civisl), vol. III, Novellae, Berlin 1899, pp. 43-45; p. 616; p. 662., concede a las diaconisas los mismos derechos y deberes que a los otros miembros del clero, independientemente de algunas previsions específicas.

Muchos papas han avalado el diaconado femenino. Representantes del Papa Silvestre I (314-335) asistieron al Concilio de Nicea, que aceptó el diaconado de las mujeres. El Papa Inocencio I (401-417) concordaba con Juan Crisostomo, el Arzobispo de Constantinopla, que solía ordenar a las diaconisas. El Concilio de Calcedonia, que impuso un límite de edad para las diaconisas, estuvo en parte organizado por el Papa León el Grande (440-461). El Papa Gregorio I (590-604) redactó un sacramentario que contenía la oración para la ordenación de una diaconisa, la cual  era idéntica a la oración para los diáconos. A solicitud del Emperador Carlomagno, el Papa Adriano I (772-795) le envió un sacramentario modelo con los ritos de ordenación, el Hadrianum,[35]El Hadrianum se ha preservado en 5 manuscritos: Cambray 164 (811 AD)
http://www.womendeacons.org/minwest/cambrai164.shtml; Ottobianus 313 (850 AD) – http://www.womendeacons.org/minwest/ottobonianus313.shtml; Reginae 337 (850 AD) – http://www.womendeacons.org/minwest/reginae337.shtml; Vienna mss pal. 1817 (1002 AD) – http://www.womendeacons.org/minwest/vienna1817.shtml; Leofric Missal (1050 AD) – http://www.womendeacons.org/minwest/leofric_female.shtml.
a la Galia. Éste contenía la oración para la ordenación de las diaconisas.[36]Toda esta información se resume en: http://www.womendeacons.org/history/timeline.shtml.

Necesidad de una pastoral para nuestra época

Aun cuando la ordenación de las diaconisas siguió siendo conocida en Occidente hasta la Edad Media[37]Véase una panorámica de este historia en: http://www.womendeacons.org/minwest/rite_growth.shtml., encontró gran resistencia en muchas regiones que habían formado parte del Imperio Romano, lo que se debía al prejuicio contra la menstruación, por la que se temía que las mujeres pudieran contaminar el altar[38]http://www.womenpriests.org/traditio/unclean.asp., y a que los romanos creían que las mujeres eran inferiores a los hombres[39]http://www.womenpriests.org/traditio/inferior.asp.. En Oriente, la ordenación de las diaconisas se suspendió después del 1000 A. D. al combinarse la reducción del número de catecúmenos adultos y el mismo miedo a la menstruación[40]De acuerdo con teólogos griegos medievales como Balsamon y Blastares – http://www.womenpriests.org/traditio/balsamon.asp..

La sociedad de nuestra época ya pasa por encima de esos antiguos prejuicios. Ahora las mujeres dan muestras de su valía en la educación, la medicina, las ciencias, el comercio, el gobierno y otras esferas de la vida moderna. De igual modo, las mujeres han estado desempeñando un papel crucial en la vida de la Iglesia católica, papel que con frecuencia se eleva al de un real ministerio diaconal. Solo es justo que se les apoye y se les afirme en este papel haciendo que reciban una ordenación plena como la de sus contrapartes masculinas.

Recordemos las enseñanzas de la Iglesia primitiva:

  • “Así pues, Obispo, designa compañeros de trabajo para ti mismo en tu labor de caridad,  tus ayudantes, para que puedan cooperar contigo para la vida. Te corresponde escoger y designar diáconos de todos los pueblos que te acogen bien, a un hombre que administre muchas cosas necesarias, pero también a una mujer para el ministerio de las mujeres, puesto que hay casas adonde no puedes enviar un diácono a las mujeres a causa de los paganos, pero puedes enviar a una diaconisa, y en otros muchos asuntos se necesita el oficio de una diaconisa”.  (Didascalia 16  § 1 (250) A. D.)
  • “El diácono […] está presente como un  Cristo, y, por tanto, debe ser amado por ti. Y la diaconisa debe ser honrada por ti como el Espíritu Santo”.  Didascalia 9 § 3 (250 A. D.).[41]La implicación es que, durante la Eucaristía, el Obispo se sienta en su trono, como Dios Padre. El diácono permanence de y sus imágenes de tamaño real pueden verse en el iconostasio. La diaconisa es menos prominente, como el espíritu que da vida, cura,, salva y lo invade todo. Spirit. Didascalia (Doctrina) ch. 9 and 16. Traducción al inglés de Stewart-Sykes, La Doctrina de los Apóstoles: version en inglés, pp. 192-93 y 151 respectivamente.

Aprovechamos la occasion para expresarle nuestra consideración y estima en Cristo,

Fiduciarios, patrocinadores y personal del Instituto Wijngaards

FIRMANTES

Prof. Mario Ignacio Aguilar BA (Santiago), MA en  Teología, (Lovaina), Dipl. Com. (Maynooth), Doctorado (Londres), Catedrático de Religión y Política de la  School of Divinity (Escuela de Teología) de la Universidad de St.  Andrews, Edinburgo, Escocia. PATROCINADORA
Prof. María Pilar Aquino Licenciatura en Teología (Ciudad de México) Dra. en Teología (Salamanca), Estudios de Teología y Religión en la Universidad de San Diego.  PATROCINADORA
Luca Badini Confalonieri, Lic. En Teología (Estrasburgo), Maestría y Doctorado (Durham), Eclesiología, Rickmansworth, Inglaterra. DIRECTOR EJECUTIVO
Alicja Baranowska Maestra, Bruselas, Bélgica. INVESTIGADORA y TRADUCTORA
William Baynes BA con Honores (Adelaida),Licenciatura en Sociología (Londres), Empleado en la Iglesia de las Órdenes Sagradas de Inglaterra. ASOCIADO ECUMÉNICO
Profa. Sharon A. Bong Maestría en Literatura (Malaya), Maestría (Estudios de la Mujer) y Doctorado en Religión (Lancaster), Estudios Religiosos, Universidad de Monash, Selangor, Malaysia. PATROCINADORA
Jos Borsboom MA Law, Director Ejecutivo,  Borsboom & Hamm, Rótterdam, Holanda. FIDUCIARIO
Margaret Burke Maestría Colegio Real de Patólogos, Northwood, Inglaterra. FIDUCIARIA
Ben Clackson MSc, Software de Comunicación (Depliegue de Energías Renovables), Bedford, Inglaterra. FIDUCIARIO
Jacqueline Clackson BA en Programa de Honor en Educación, Denham, Inglaterra. FACILITADORA DE LA COMUNICACIÓN y FIDUCIARIA
Joanna Dixon BA Sociología, Rickmansworth, Inglaterra. INVESTIGADORA
Miriam Duignan Licenciatura Cert. en Teología (Berkeley), Richmond, Londres, Inglaterra. DIRECTORA DE COMUNICACIÓN y FIDUCIARIA
Prof. René van Eyden, Teología Dogmática, especialidad en Mujeres e Iglesia (Emerito), Universidad de Utrecht, Holanda. PATROCINADOR
Brian Gallagher LLB, Barrister, Amersham, Inglaterra. FIDUCIARIO

 

Profa. Mary Grey, Maestría en  Literatura y Maestría en Religión (Oxford) PhD (Lovaina), Teología Feminista de la Liberación, Universidad de St.  Mary, Twickenham, Londres; Profesora visitante, Winchester, R.U.     PATROCINADORA
Baron George Holvoet, Doctorado en Derecho, Maestría en Egiptología, Licenciatura en Sinología y Licenciatura en Asiriología,, Bruselas, Bélgica. PATROCINADOR
Baronesa Françoise Holvoet Bourguignon, Licenciatura en Derecho & Maestría en Filología, Lectora (retd.) en Zaire, Túnez, París & Toronto. Ahora en Bruselas, Bélgica. PATROCINADORA
Colm Holmes MA, Ejecutivo de Negocios, Dublin, Irlanda. FIDUCIARIO
Prof. Michael Hornsby-Smith, Doctor en  Sociología  (Emeritus), Universidad de Surrey, Inglaterra. PATROCINADOR
Raymond Hervey Jolliffe Lord Hylton, Maestría en Historia, Cámara de Lores, Londres, Inglaterra. PATROCINADOR
Prof. Jan N M E Jans, Doctorado, (Lovaina), Teología y Ética, Escuela de Humanidades, Universidad de Tilburg, Holanda. PATROCINADOR

 

Prof. Erik Jurgens, Doctor, Derecho gubernamental (Emeritus), Universidad Libre de Ámsterdam; Expresidente Asistente del Senado (Eerste Kamer) del Parlamento de Holanda. PATROCINADOR
Profa. Manuela Kalsky, Doctora, Teología y Sociedad, Universidad Libre de Ámsterdam  y Directora del Centro de Estudios Dominicos de Teología  Sociedad. PATROCINADORA
Profa. Ursula King MA (Delhi), PhD (Londres), Doctora en Teología honoris causa (Oslo, Edinburgo, Dayton), Estudios de Teología y Religión (Emérita) en la Universidad de Bristol, Inglaterra. PATROCINADORA
Therese Koturbash Licenciaturas en Literatura y en Derecho (Sasketchewan) Cert. Mediación (Winnipeg), Maestría en Teología y Conciliación), Asistencia Legal, Dauphin, Manitoba, Canada. EMBAJADORA
Prof. Leo Laeyendecker Doctorado (Religión y Conflictos,, Nijmegen), Sociología (Emérito) en las Universidades de Leyden y Ámsterdam, Holanda. PATROCINADOR
David Marsden Maestro, Croxley Green, Inglaterra.  INVESTIGADOR
Hna.  Anne Miller FMM BEd Cert. Psicología, Formación Religiosa, Camden Town, Londres, Inglaterra. FIDUCIARIA
Siobhain McDonagh MP, Miembro del Parlamento por Mitcham y Morden. Londres, R.U. PATROCINADORA
Profa. Kathleen Maas Weigert Maestría en Relaciones Internacionales (Minnesota), Doctorado en Sociología (Notre Dame), Mujeres y Liderazgo, Universidad de Loyola, Chicago, E.U.A. PATROCINADORA
Heather Wear, Rickmansworth, Inglaterra. INVESTIGADORA
Prof. Thomas O’Loughlin Licenciatura en Filosofía (Dublín), Licenciatura en Teología & Maestría en Filosofía (Maynooth), Doctorado (Dublín), Teología Histórica,  Notttingham, Inglaterra. PATROCINADOR
Barbara Paskins MSc, Rickmansworth, Inglaterra. INVESTIGADORA y FIDUCIARIA
Prof. Peter C. Phan Doctor en Teología (Salesiana, Roma), PhD en Filosofía & Doctor en Teología (Londres), Doctor en Teología honoris causa (Chicago), Doctorado en Humanidades (Chicopee), Pensamiento Social Católico, Georgetown Washington DC. PATROCINADOR
Jos Rickman MSc Cert.Teol, Trabajador Social y Asesor (retd.), Inglaterra. ADMINISTRADOR
Profa. Rosemary Radford Ruether en Filosofía. (Scripps), Maestría y Doctorado en Patrística (Claremont), Teología Feminista en Universidad de Graduados de  Claremont, California, E.U.A. PATROCINADORA
Aline Reilly, Iglesia de Cristo, Nueva Zalanda. INVESTIGADORA
Prof. Joseph Selling, Doctorado en  Teología Moral (Emerito), Universidad Católica de Lovaina, Bélgica.PATROCINADOR
Prof. Leonard Swidler, Doctor, Profesor visitante en  Graz, Hamburgo, las Universidades de Tubingia, Tokio, Kuala Lumpur y Nankai & Fudan (China). Fundador del Instituto de Diálogo Interreligioso, Intercultural,  Filadelfia, Estados Unidos. PATROCINADOR
Prof. J. Milburn Thompson Doctor, (Fordham), Teología en la Universidad Bellarmine, Louisville, Kentucky, Estados Unidos. PATROCINADOR
Prof. Teresa Toldy, Doctora, (Frankfurt), Feminismo y Ética, Universidad Fernando Pessoa, Porto, Portugal. PATROCINADOR
Soline Humbert Maestría en Filosofía, (Estudios Ecuménicos), Dublín, Irlanda. INVESTIGADORA
Pamela Wearing Maestría en Literatura, Educación (retd.), Northwood, Londres, Inglaterra. INVESTIGADORA y FIDUCIARIA
Aloys Wijngaards Doctor en Teología, Teología de la Economía, Banco de Holanda, La Haya, Holanda. FIDUCIARIO
Prof. Guus Wijngaards, Doctor, (Nijmegen), Aprendizaje electrónico, Universidad de  Inholland de Ciencias Aplicadas, Rótterdam, Holanda. PATROCINADOR
Hilde Wijngaards-Berenbroek M, Educación y Asesoría  (retd.), Nijmegen, Holanda. FIDUCIARIA
John Wijngaards, Doctor en Teología (Gregoriana, Roma), Licenciatura en Ciencias  (Bíblicas), Teología y Escrituras, Denham, Inglaterra. INVESTIGADOR y FIDUCIARIO

Organizaciones que apoyan nuestro Solicitud

  1. American Catholic Council (USA)
  2. Asociación Mexicana de Reflexión Teológica Feminista (Mexico)
  3. Asociación Mujeres y Teológia Zaragoza (Spain)
  4. Association of Catholic Priests (Ireland)
  5. Catholic Women’s Ordination (UK)
  6. CORPUS. National Association for an Inclusive Priesthood (USA)
  7. European Network Church on the Move (EN-RE) (Europe)
  8. Femmes et Hommes, Egalité, Droits et Libertés dans les Eglises et les Sociétés (France)
  9. International Movement We Are Church (IMWAC) (International)
  10. Le Parvis de Québec (Canada)
  11. Mariënburg: vereniging van kritisch katholieken (Netherlands)
  12. Noi Siamo Chiesa (We Are Church – Italy) (Italy)
  13. St Anthony Catholic Community Santa Barbara (USA)
  14. We Are All Church South Africa (South Africa)
  15. Wir sind Kirche Österreich (Austria)
  16. We Are Church UK (UK)
  17. Women and the Australian Church (WATAC) (Australia)
  18. Women Word Spirit (UK)
  19. Women’s Ordination Conference (USA)
  20. Women’s Ordination Worldwide (International)

Firmantes personales / Individual Co-Signatories

1 Chiara Brown United States 2015-09-02 10:05:34
2 Phyllis Zagano USA 2015-09-02 10:34:52
3 Jacques Dessaucy Belgium 2015-09-02 10:40:05
4 Elisabeth Tetlow MDiv USA 2015-09-02 11:10:35
5 Cecilia Nichols UK 2015-09-02 11:16:19
6 Dietze van Hoesel PhD The Netherlands 2015-09-02 11:21:49
7 John Nicholas USA 2015-09-02 15:46:36
8 Prof John Esposito USA 2015-09-02 19:58:20
9 Joseph Incandela PhD United States 2015-09-02 21:43:40
10 Margaret Murphy United States 2015-09-02 23:32:12
11 Judith Heffernan MDiv US 2015-09-03 03:07:30
12 Jos Rickman UK 2015-09-03 09:02:52
13 Charlotte Therese Bjornstrom Sverige 2015-09-03 10:03:28
14 Teresa McCusker United Kingdom 2015-09-03 10:33:23
15 Louise Doire USA 2015-09-03 12:28:08
16 Pierrette Grondin Canada 2015-09-03 12:57:18
17 Sheila Peiffer USA 2015-09-03 13:20:19
18 Christine Gebel Canada 2015-09-03 13:28:11
19 Rachel M Denton Uk 2015-09-03 13:31:51
20 Erik Westerberg Sweden 2015-09-03 13:43:36
21 Marie Opatrna MD PhD Czech Republic 2015-09-03 14:28:30
22 Anna Cannon United Kingdom 2015-09-03 14:35:12
23 Pat woodbury USA 2015-09-03 14:39:36
24 Irene Nordgren Sweden 2015-09-03 14:42:16
25 Mandy Carpenter United States 2015-09-03 15:05:34
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References   [ + ]

1. http://www.womendeacons.org/intro/deac_bap.shtml.
2. http://www.womendeacons.org/intro/deac_apo.shtml.
3. http://www.womendeacons.org/intro/deac_alt.shtml.
4. http://www.womendeacons.org/minwest/list_italy.shtml.
5. http://www.womendeacons.org/minwest/gaul_overview.shtml.
6. http://www.womendeacons.org/history/list_greece.shtml.
7. http://www.womendeacons.org/history/list_asia.shtml.
8. http://www.womendeacons.org/history/list_arm_syria.shtml.
9. http://www.womendeacons.org/history/ list_pal_egypt.shtml.
10. La distinción entre ‘un sacramento’ y ‘un sacramental’no surgió hasta el siglo XII. Hugo de San Víctor (1096-1141) fue el primero en comparar ‘el sacramento menor’ y ‘los sacramentos a través de los cuales se encuetra principalmente nuestra salvación’. Pedro Lombard (1100-1160) acuñó el término ‘sacramentales’ en oposición a los ‘siete sacramentos’. Sin embargo, el cambio de terminología no niega el valor de las ordenaciones en la Iglesia primitiva.
11. http://www.womendeacons.org/rite/deac_gr1.shtml.
12. http://www.womendeacons.org/rite/deac_gr2.shtml.
13. http://www.womendeacons.org/rite/deac_gr3.shtml.
14. http://www.womendeacons.org/rite/deac_gr5.shtml.
15. http://www.womendeacons.org/rite/deac_syr.shtml.
16. Véase el Códice Barberini Gr. 336 (78 A. D.) : http://www.womendeacons.org/rite/deac_gr1.shtml
17. El significado de esta característica se explica en: http://www.womendeacons.org/rite/hobart.shtml.
18. D. Ansorge, ‘Der Diakonat der Frau. Zum gegenwärtigen Forschungsstand’, („El diaconado de la mujer. Acerca del estado actual de la investigación“) en T. Berger y A. Gerhards (eds.), Liturgie und Frauenfrage,(La literugia y la cuestión de la mujer) St. Odilien 1990, pp. 31-65, aquí pp. 46-47; M-J. Aubert, Des Femmes Diacres. Un nouveau chemin pour l’Eglise, (Las mujeres diáconos. Un nuevo camino por la Iglesia) Paris 1987, p. 105; Chr. Bottigheimer, ‘Der Diakonat der Frau’, (El diaconado de la mujer) Münchener Theologische Zeitschrift (Revista Teológica de Munich) 47 (1996) 3, pp. 253-66, aquí p. 259; Y. Congar, ‘Gutachten zum Diakonat der Frau’, (Dictamen sobre el diaconado de las mujeres) en Synode. Amtliche Mitteilungen der Gemeinsamen Synode der Bistümer in der Bundesrepublik Deutschland, (Sínodo. Comunicaciones Oficiales del Sínodo Común del Obispado), Munich 1973, num. 7, pp. 37-41, aquí p. 37; H. Frohnhofen, ‘Weibliche Diakone in der friihen Kirche’ (Diakonado femenino en la Iglesia primitiva), Studien der Zeit (Estudios Actuales) 204 (1986) pp. 269-78, aquí p. 276; R. Gryson, The Ministry of Women in the Early Church, (El ministerio de las mujeres en la Iglesia primitiva) Collegeville 1976; originalmente Le ministère des femmes dans l’Eglise ancienne, (El ministerio de las mujeres en la antigua Iglesia) (El Gembloux 1972, pp. 117-18; P. Hofrichter, ‘Diakonat und Frauen im kirchlichen Amt’, (El diaconado de las mujeres en la misión de la Iglesia) Heiliger Dienst (Servicios Sagrados) 50 (1996) 3, pp. 140-58, aquí pp. 152-4; P. Hünermann, ‘Theologische Argumente fur die Diakonatsweihe von Frauen’, (Argumentos teológicos para la ordenación de las mujeres) en Diakonat. Ein Amt fur Frauen in der Kirche – Ein Frauengerechtes Amt?, (Diakonado. Una misión para mujeres en la Iglesia – ¿Una misión justa para las mujeres?) Ostfildern 1997, pp. 98-128, aquí p. 104; A. Jensen, ‘Das Amt der Diakonin in der kirchlichen Tradition des ersten Jahrtausends’,(La misión de la diaconisa en la tradición eclesiástica del primer milenio) en Diakonat. Ein Amt fur Frauen in der Kirche – Ein frauengerechtes Amt?, (Diakonado. Una misión para mujeres en la Iglesia – ¿Una misión justa para las mujeres?) Ostfildern 1997, pp. 33-52, aquí p. 47; K. Karidoyanes Fitzgerald, Women Deacons in the Orthodox Church, (Diaconisas en la Iglesia Ortodoxa) Brookline 1998, pp. 120-121; D. Reininger, Diakonat der Frau in der einen Kirche, (Diakinado de la mujer en una iglesia) Ostfildern 1999, pp. 97-98; E. Theodorou, ‘The Institution of Deaconesses in the Orthodox Church and the Possibility of its Restoration’, (La Institución de las Diaconisas en la Iglesia Ortodoxa y la Posibilidad de su restauración) in G. Limouris (ed.), The Place of Women in the Orthodox Church and the Question of the Ordination of Women (Katerini, Greece, 1992), ( El lugar de la mujer en la Iglesia Ortodoxa y la cuestión de la ordenación de las mujeres) pp. 207-238; aquí pp. 212-213; A. Thiermeyer, ‘Der Diakonat der Frau’, (El diaconado de mujer) Theologisch Quartalschrift (Revista Teológica Trimestral)( 173 (1993) 3, pp. 226-36, aquí pp. 230-31; C. Vagaggini, ‘L’Ordinazione delle diaconesse nella tradizione greca e bizantina’, (La ordenación de las diaconesas en la tradición griega y bizantina) Orientalia Christiana Periodica (Publicaciones Cristianas Orientales) 40 (1974), pp. 145-89, aquí pp. 169-73; John Wijngaards, The Ordained Women Deacons of the First Millennium, (Las mujeres ordenadas como diáconos en el primer mienio) Canterbury Press 2011, pp. 112-121; Phyllis Zagano, Holy Saturday. An Argument for the Restoration of the Female Apostolate, (Sabado Sagrado. Argumento a favour de la restauración del apostolado femenino) NuevaYork 2000, pp. 98-102.
19. G. Lohfink, ‘Weibliche Diakone im Neuen Testament’,(Diácono femenino en el Nuevo Testamento) en G. Dautzenberg et al. (ed.), Die Frau im Urchristentum, (La mujer en el Cristianismo Primitivo) Freiburg 1983, pp. 320-338.
20. J. Roloff, Der Erste Brief an Timotheus, (La primera carta a Timoteo) Neukirchen (Nueva Iglesia) 1988, p. 164; H. Merkel, Die Pastoralbriefe,(Cartas Pastorales) Gotingia 1991, p. 31; L. Oberlinner, Die Pastoralbriefe, (Cartas Pastorales) Freiburg 1994, pp. 139-142.
21. http://www.womendeacons.org/history/can_nic1.shtml.
22. http://www.womendeacons.org/history/deac_cls.shtml.
23. Stromata 3,6,53:3-4; GCS 52, 220, 2-25.
24. Orígenes, Commentary on Romans (Comentario sobre Romanos) 10,17; J. P. Migne, Patrologia Graeca, (Patrología Griega) vol. 14, 1278 A-C. El texto se ha conservado en latín, pero R. Gryson (Ministry, p. 31, 134) (Ministerio) muestra que la frase ‚mujeres diáconos‘ tiene que haber sido en griego: ‘γυναικες διακονους’ (mujeres diáconos).
25. Panarion 75, 1-4; J. P. Migne, Patrologia Graeca, (Patrología Griega) vol. 42, col. 744-45; GCS 37 (1933) p. 478; Summary of Faith (Resumen de Fe) 21; J. P. Migne, Patrologia Graeca, (Patrología Griega) vol. 42, cols. 824-25; GCS 37 (1933) p. 522.
26. ‘Letter to Amphilochius on the Canons’, Lett. (Epístola de Anfiloquio sobre cánones) 199, can. 44; R. I. Deffarari (ed.), Saint Basil. The Letters, (Epístolas) vol. 3, London 1930, p. 130.
27. ‘Homily 11,1 on the First Letter to Timothy ch. 3’ (Homilía 11,1 sobre la Primera Epísotla a Timoteo Cap. 3); J. P. Migne, Patrologia Graeca, (Patrología Griega) vol. 62, col. 553.
28. ‘On the Life on St. Macrina’ (Sobre la vida de Santa Macrina); J. P. Migne, Patrologia Latina, (Patrología Latina) vol. 46, cols. 960-1000; aquí cols. 988-290; traducción al inglés de W.K. Lowther Clarke, The Life of St. Macrina (La Via de Santa Macrina), Londres 1916; P. Wilson-Kastner, ‘Macrina: virgin and teacher’ (Macrina: virgin y maestro), Andrews University Seminary Studies (Estudios Seminaristas de la Universidad Andrews) 17 (1979), 105-117.
29. J. Wijngaards, The Ordained Women Deacons of the Church’s First Millennium (Las mujeres ordenadas como diáconos del primer milenio de la Iglesia), Canterbury Press 2012, pp. 179-189.
30. Alistair Stewart-Sykes, The Didascalia Apostolorum : English Version, Studia Traditionis Theologiae: Explorations in Early and Medieval Theology (La Doctrina de los Apóstoles: Versión en inglés, Estudios de las tradiciones: Exploraciones en la Teología Antigua y Medieval vol. 1 (Turnhout: Brepols Editores, 2009). Versión Latina en: E. Tidner, Didascaliae Apostolorum, Canonum ecclesiasticorum, Traditionis apostolicae versiones latinae, (Doctrinas de los Apóstoles, de los Cánones de la Iglesia, de la Tradición Apostólica en version Latina), Berlin 1963. Véase también R. H. Connolly, Didascalia Apostolorum, the Syriac Version translated and accompanied by the Verona Latin Fragments (Doctrina de los Apóstoles, Versión (Doctrina de los Apóstoles, version siríaca traducida y con adjuntos de los Fragmentos en Latín de Verona , Oxford 1929.
31. J. Mayer, Monumenta de viduis diaconissis virginibusque tractantia (Tratado sobre monumentos a diaconisas viudas y vírgenes), Bonn 1937, pp. 18-26; Apost. Const. VIII, 28,5; F.X. Funk, Didascalia et Constitutiones Apostolorum (Doctrina y Constituciones de los Apóstoles) , vol I, Paderborn 1905, p. 530.
32. Una vez más, la mayoría de los comentaristas consideran que fueron ritos válidos de ordenación). Véase D. Ansorge, Diakonat der Frau (Diaconado de la mujer) pp. 46-47; M-J. Aubert, Femmes Diacres (Mujeres Diáconos) p. 105; Ch. Böttigheimer, Der Diakonat (El diaconado) p. 259; Y. Congar, Gutachten zum Diakonat (Dictamen sobre el diaconado) p. 37; H. Frohnhofen, Weibliche Diakone (Diáconos femeninos) p. 276; R. Gryson, Ministry (El ministerio) pp. 117-118; P. Hofrichter, Diakonat und Frauen (Diaconado y mujeres) pp. 152-154; P. Hünermann, Theologische Argumente (Argumentos teológicos) p. 104; A. Jensen, Das Amt (El servicio). 59; D. Reininger, Diakonat der Frau (Diaconado de la mujer) pp. 97-98; A. Thiermeyer, Der Diakonat (El diaconado) pp. 230-231; C. Vaggagini, L’Ordinazione (La ordenación) pp. 169-173.
33. Derecho XVI, 2, 27; J. Mayer, Monumenta de viduis diaconissis virginibusque tractantia (Tratado sobre monumentos a diaconisas viudas y vírgenes), Bonn 1937, p. 16.
34. Tratado sobre monumentos a diaconisas viudas y vírgenes, 6, 6 § 1-10; Novella 123, 30; Novella 131, 23; R. Schoell y G. Kroll (ed.), Corpus Iuris Civilis (Cuerpo de Derecho Civisl), vol. III, Novellae, Berlin 1899, pp. 43-45; p. 616; p. 662.
35. El Hadrianum se ha preservado en 5 manuscritos: Cambray 164 (811 AD)
http://www.womendeacons.org/minwest/cambrai164.shtml; Ottobianus 313 (850 AD) – http://www.womendeacons.org/minwest/ottobonianus313.shtml; Reginae 337 (850 AD) – http://www.womendeacons.org/minwest/reginae337.shtml; Vienna mss pal. 1817 (1002 AD) – http://www.womendeacons.org/minwest/vienna1817.shtml; Leofric Missal (1050 AD) – http://www.womendeacons.org/minwest/leofric_female.shtml.
36. Toda esta información se resume en: http://www.womendeacons.org/history/timeline.shtml.
37. Véase una panorámica de este historia en: http://www.womendeacons.org/minwest/rite_growth.shtml.
38. http://www.womenpriests.org/traditio/unclean.asp.
39. http://www.womenpriests.org/traditio/inferior.asp.
40. De acuerdo con teólogos griegos medievales como Balsamon y Blastares – http://www.womenpriests.org/traditio/balsamon.asp.
41. La implicación es que, durante la Eucaristía, el Obispo se sienta en su trono, como Dios Padre. El diácono permanence de y sus imágenes de tamaño real pueden verse en el iconostasio. La diaconisa es menos prominente, como el espíritu que da vida, cura,, salva y lo invade todo. Spirit. Didascalia (Doctrina) ch. 9 and 16. Traducción al inglés de Stewart-Sykes, La Doctrina de los Apóstoles: version en inglés, pp. 192-93 y 151 respectivamente.